Revista Argentina de Humanidades y Ciencias Sociales
ISSN 1669-1555
Volumen 10, nº 2 (2012)

Marcos y matrices epistemológicas contemporáneas en la comunicación social: análisis de ponencias presentadas en las Jornadas nacionales de investigadores en comunicación social en el período 2000-2010

por Luis Alfredo Scipioni Ferreira

Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), Facultad de Ciencias Sociales
luisscipioni@yahoo.com.ar

 
 
Resumen

Dentro del campo disciplinar de la comunicación social este trabajo plantea como eje central de análisis la identificación de aquellos marcos y matrices epistemológicas que vertebran el debate en la actualidad y la problematización de estas corrientes en contrapunto de su desarrollo histórico, sus principales ámbitos de incumbencia y los usos sociales de la comunicación como campo científico. De esta manera, el análisis se centrará en la construcción del estado de la cuestión de los marcos metodológicos comunicacionales que se debatieron y problematizaron durante la primera década del presente siglo en la jornadas de la Red Nacional de Investigadores en Comunicación Social de la Argentina. Para el alcance de este objetivo se decidió recortar como unidad de análisis aquellas ponencias presentadas en la mesa de trabajo “Teorías y metodologías de la investigación en comunicación” por atender directamente al tema de investigación seleccionado.

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Palabras clave
Investigación en comunicación, estado de la cuestión, marcos metodológicos, comunicación social, Argentina.
 

Contemporary epistemological frames and matrix in social communication: analysis of papers presented at the national Conference of social media researchers in 2000-2010
 
Abstract

This paper proposes as the core of analysis, within the disciplinary field of social communication, both to identify those frameworks and epistemological matrix structure the discussion today as the problematization of these currents in counterpoint to its historical development, its main areas of concern and the social uses of communication as a scientific field.
Thus, the analysis will focus on the construction of the State of the Question of communication methodological frameworks were discussed and problematized in the first decade of this century in the Conference of the National Network of Researchers in Social Communication from Argentina. To reach this goal, we decided to cut as the unit of analysis those papers presented at the desk "Theories and methodologies of communication research" to address directly to the research topic selected.

 

Key words

Communication reseach, state of the art, methodological frames, social communication, Argentina.
 
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Recibido: 4 de septiembre de 2012
Aceptado: 21 de septiembre de 2012
 
Para citar este artículo: Rev. Arg. Hum Cienc. Soc. 2012; 10(2). Disponible en internet: http://www.sai.com.ar/metodologia/rahycs/rahycs_v10_n2_03.htm
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Introducción

El presente trabajo se inscribe en el marco general del Proyecto de investigación estudios en comunicación y cultura en Olavarría (ECCO) de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) y más específicamente en el Proyecto de formación en docencia e investigación para estudiantes avanzados FACSO-UNICEN 2011 en la Cátedra de metodología de la investigación social I y II a cargo de la Dra. Luján Coria.

Como resultante del proyecto de capacitación y formación interna que se ha desarrollado durante los últimos años desde dicha cátedra, orientando las investigaciones y trabajos hacia las representaciones y modalidades del hacer científico en el marco de la Facultad de Ciencias Sociales; este proyecto plantea como eje central de análisis, dentro del campo disciplinar de la comunicación social, tanto la identificación de aquellos marcos y matrices epistemológicas que vertebran el debate actual como la problematización de estas corrientes en contrapunto con su desarrollo histórico, sus principales ámbitos de incumbencia y los usos sociales de la comunicación como campo científico.

Desde este punto de origen, este trabajo significa un corrimiento parcial de las perspectivas de análisis al interior de la unidad académica de pertenencia para centrarse en la construcción del estado de la cuestión de los marcos metodológicos comunicacionales que se debatieron y problematizaron durante la primera década del presente siglo en las jornadas de la Red Nacional de Investigadores en Comunicación Social de la Argentina. Para el alcance de este objetivo se decidió recortar como unidad de análisis aquellas ponencias presentadas en la mesa de trabajo “Teorías y metodologías de la investigación en comunicación” por atender directamente al tema de investigación seleccionado. Los interrogantes que servirán de categorías vertebradoras de las ponencias seleccionadas serán:

  • ¿Cuáles son las áreas temáticas donde se inscriben las investigaciones?
  • ¿Con qué tipos de metodologías se abordan las problemáticas a investigar?
  • ¿Cuáles son los principales autores y conceptos teóricos que pone en juego cada investigación?
  • ¿Sobre qué aspecto de lo social aporta conocimiento la producción de ese material?

Asimismo, abordar el estado de la cuestión de la comunicación como disciplina científica exige pensar las múltiples cuestiones que atraviesan al campo desde una perspectiva de complejidad que dé cuenta de los diversos saberes que lo constituyen y las distintas problemáticas que lo atraviesan producto, entre otras instancias, de esta heterogeneidad. De esta manera, es necesario recuperar, a fin de profundizar en la comprensión de las problemáticas actuales, las matrices de pensamiento fundantes de la disciplina desde los primeros intentos de reflexión sobre lo comunicacional hasta su institucionalización como campo de conocimiento científico, vislumbrando las distintas ideas y determinaciones que fueron marcando el devenir del campo y estructuraron nuevos circuitos de intercambio con las demás disciplinas de las ciencias sociales.

A tales efectos, la contextualización histórica de la génesis de construcción del campo de la comunicación en Argentina se realizó a partir de los aportes realizados por Jorge Rivera(1), Paulina Emanuelli(2) y el trabajo conjunto de Alejandro Grimson y Mirta Varela(3).

Contextualización histórica del campo de la comunicación
Los primeros intentos de sistematización teórica de los estudios comunicológicos se ubican en los años 60. Estos trabajos iniciales estuvieron ligados básicamente a una matriz teórica con fuerte raigambre política, de filón marxista y vinculada en líneas más generales con la teoría de la dependencia. De acuerdo con Grimson y Varela, el campo de estudios en comunicación y cultura comienza a conformarse en un contexto intelectualmente marcado por el estructuralismo y la teoría crítica, pero también por una perspectiva político-cultural que atravesaba las diversas tendencias que empezaron a delimitarse. La instancia de reconocimiento, la resistencia de los sectores populares, las luchas por el sentido, fueron distintos modos de conceptualizar las prácticas de los sujetos frente a los medios propuestos desde diferentes líneas de investigación que abarcan la sociosemiótica, la sociología de la comunicación y el análisis cultural (Grimson y Varela: 2002). La tríada ideología, poder y comunicación abordados desde una perspectiva fundamentalmente política y económica, fueron la plataforma de la investigación crítica de la comunicación.

A diferencia de la perspectiva funcionalista norteamericana, que realiza una ponderación de las audiencias desde la relación con sus posibles aplicaciones en el campo de la publicidad y de la difusión de políticas, el análisis de los procesos de recepción en la Argentina fueron pensados desde las recuperación del conflicto simbólico en su dimensión político-cultural. En la tradición nacional, las corrientes de pensamiento que comenzaron a problematizar las instancias de significación en clave comunicacional se agruparon en tres revistas: Lenguajes, cuyo comité editorial estaba constituido por Juan Carlos Indart, Oscar Steimberg, Oscar Traversa y Eliseo Verón, que definía como su campo de intervención el de los “lenguajes sociales”, el campo de la producción social de la significación haciendo hincapié en el análisis de las “comunicaciones masivas”; Comunicación y cultura, representada en la figura de Héctor Schmucler, donde se planteaba de manera explícita la valorización del receptor; y Crisis, de la mano de los trabajos producidos por Aníbal Ford, Jorge Rivera y Eduardo Romano, que realizaba una fuerte imbricación entre las cuestiones específicas del campo y las problemáticas teóricas y políticas que lo atraviesan de modo permanente.

Las líneas más salientes estuvieron relacionadas con los estudios sobre las formaciones discursivas y los mensajes de la cultura de masas considerando sus estructuras de significación (en Argentina, tuvo una fuerte influencia el estructuralismo francés en la figura de Armand Mattelart) y con los estudios sobre la estructura de poder nacional y trasnacional de los medios de comunicación y las estrategias de dominación instrumentadas por los países centrales (fundamentalmente Estados Unidos) con los países periféricos.

Una de las características de este momento fundacional es la amalgama multidisciplinaria de teorizaciones y fuentes diversas entre sí como la sociología, la literatura y la política, lo que implica una carencia de especificidad de lo comunicológico. Otro rasgo distintivo es el marco de contención dentro del cual se efectuaba la elaboración de estos trabajos. Por lo general, se trataba de  producciones independientes, por fuera de los círculos universitarios o con contactos ocasionales con estos.
La irrupción de la dictadura militar a partir del 24 de marzo de 1976 significará no sólo una de las etapas más oscuras de la historia del país, sino también la interrupción de todos los debates culturales. Sin embargo, en 1978 comenzó a publicarse la revista Punto de vista, dirigida por Beatriz Sarlo desde 1981, que ocuparía un lugar cada vez más central en la escena cultural de la década del ochenta (Grimson y Varela: 2002).

Jorge Rivera identifica tres tendencias un tanto difusas en las cuales se inscribían los proyectos de legitimación y poder cultural de estos primeros estudios: la construcción de un núcleo científico fuerte para disputar, modernizándolo, el espacio académico de las ciencias sociales; la inserción en la industria cultural y la integración en el ámbito político-cultural.

A partir de la segunda mitad de la década del setenta puede vislumbrarse en América Latina un corrimiento teórico que tiene por objeto redefinir el lugar de los sujetos, obstruido en las perspectivas anteriormente hegemónicas porque resultaban insuficientes para intentar responder a la pregunta acerca de los impactos de los medios sobre la sociedad. En ese contexto, los años ochenta aparecen como la etapa de consolidación de la problemática de la recepción; Aníbal Ford (La utopía de la manipulación, 1985) y Oscar Landi (Mirando las noticias, 1987) serán algunos de los que participarán en los debates teóricos y políticos de la época e instalarán a la recepción como objeto de estudio. La transnacionalización de la economía, la cultura y los dispositivos comunicacionales disparan temas propios de una agenda latinoamericana. Con la apertura democrática lentamente comienzan a rearmarse los espacios de trabajo académico. Pero el clima político-cultural ya no era el mismo; la caída de la Unión Soviética implicó un repliegue de las fuerzas marxistas, otrora vanguardias políticas cuya ideología había encabezado los primeros estudios comunicacionales. Estos cambios tuvieron su correlato en el rearme del campo de la comunicación. Los investigadores comenzaron a trabajar desde matrices teóricas como la estructural semiótica francesa, atendiendo al proceso de  producción, circulación y consumo de bienes simbólicos. Se revisaron los conceptos de ideología y hegemonía y se produjo la incorporación del pensamiento de Antonio Gramsci, trasladando a la dimensión cultural el espacio de lucha por la hegemonía.

Los cambios en los estudios de comunicación en la Argentina deben comprenderse en el marco de los cruces y los diálogos con diversos investigadores de América Latina. Desde el reconocimiento de la existencia de un déficit teórico-metodológico que dé cuenta de la disyunción entre la producción simbólica y las formas de vida económica, se pretendía elaborar una visión dialéctica que permita ver que las clases subalternas elaboran su propia producción cultural y seleccionan, interpretan y reinterpretan, absorben y utilizan la producción de las clases hegemónicas. Se llega así al concepto de mediación, conceptualizado por Jesús Martín Barbero en De los medios a las mediaciones: comunicación, cultura y hegemonía (1987), para dar evidencia de la dialéctica entre las formas de producción y las formas simbólicas.

La crítica a los reduccionismos de la teoría de la dependencia, en un contexto político de múltiples experiencias comunicacionales vinculadas con la búsqueda de grupos populares, la recuperación democrática, la participación de la sociedad civil y la demanda de los grupos minoritarios, conducía al nuevo proyecto a hacer hincapié en lo alternativo como motor de conducción del espacio político social. Intentando construir un modelo comunicacional alternativo (del cual las nuevas tecnologías serían subsidiarias), ideológicamente la agenda de investigación daba cuanta de temas como resistencia y contracultura y críticas a la escuela de Frankfurt por su denuncismo y apocalipticismo. Se indaga en las redes de comunicación preexistentes, las formas de cultura que se resisten a la hegemonía (matrices teóricas que la sustentan) y se redefine el compromiso político y profesional del comunicador y del comunicólogo(4). Asimismo, en el marco de las reflexiones esgrimidas por Néstor García Canclini en ¿De qué estamos hablando cuando hablamos de lo popular? (1987), se introdujo la discusión sobre lo popular en términos de profundización de las investigaciones sobre el consumo por reconocer esta instancia como el lugar donde los bienes y mensajes hegemónicos interactúan con los códigos perceptivos y los hábitos cotidianos de las clases subalternas.

En los 90, los complejos cambios internacionales modificaron cuestiones que ya podían percibirse en el período anterior. Entraron en crisis algunos conceptos previamente establecidos: se dan tensiones entre los conceptos de élite, vanguardia y tecnocracia, y se cuestiona el concepto de alternativismo. En un clima de avance de lo transnacional, emergió la problemática de vincular estas cuestiones con concepciones de la cultura y el hecho comunicativo.

“Los años noventa produjeron vertiginosos cambios en el sector de los medios masivos de comunicación en nuestra sociedad. Multiplicidad de factores se congregaron para que este sector pase de aleatorio a la centralidad de la escena política, social y cultural. Avances tecnológicos, procesos (des)regulatorios y la conformación de nuevos agentes con dimensiones económicas relevantes transformaron definitivamente el mapa mediático tanto en el plano internacional como regional y nacional” (Postolsky: 2010, p. 136).

A partir de los profundos cambios en la sociedad argentina que sobrevinieron con el nuevo siglo, más específicamente con los corolarios socio-económicos de la poscrisis 2001 y la redefinición del rol del estado a partir del 2003, anexado a los impactos de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), el campo de estudios de la comunicación social necesariamente ha manifestado tanto revisiones teórico-metodológicas en consonancia con los cambios socioeconómicos e históricos como marcas en las políticas nacionales de comunicación.

Asimismo, durante el 10 de octubre de 2009 se sancionó la “Ley de servicios de comunicación audiovisual” que dio por concluida la vigencia de la Ley de radiodifusión 22.285 —sancionada en el año 1980 durante el período de la última dictadura militar (1976-1983)—, amplificando y abriendo en múltiples direcciones la importancia de los medios de comunicación y las políticas comunicacionales. La dinámica anterior y posterior a la sanción de la mencionada ley explicitó la lucha en el plano cultural y político en torno a los valores dominantes.

Estas nuevas reflexiones consolidan la percepción del campo como un terreno unitario, reconocido como bloque con identidad temática y disciplinaria, pero a la vez se lo define con las siguientes características: es heterogéneo, abierto, en formación y no totalmente legitimado. La comunicación social dispone, desde su conformación, de la convergencia de múltiples disciplinas que distingue el abordaje de su objeto de estudio. Esta multidisciplinariedad puede concebirse como una fortaleza de la comunicación frente a otras disciplinas más específicas, permitiendo el estudio de la realidad desde una perspectiva de complejidad, con los diversos aportes teóricos de otras disciplinas.

Historia de la Red nacional de investigadores en comunicación(5)
La Red nacional de investigadores en comunicación se originó en 1995, cuando un grupo de jóvenes provenientes de distintas regiones del país se reunió por primera vez en el Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires, con el objetivo de “crear un ámbito posible que aporte a lograr un intercambio productivo en el campo de la investigación en comunicación”.

Las primeras jornadas organizadas por dicha red se denominaron “de jóvenes investigadores” pues esa fue la génesis del espacio y en alguna medida cierta identidad que persiste atribuida a los sucesivos encuentros. La referencia generacional de la convocatoria se retiró pronto para habilitar otras participaciones y generar un espacio más inclusivo. Este objetivo se logró con altibajos porque, si bien los jóvenes participaron y participan masivamente de las jornadas, los investigadores formados concurren irregularmente.

La definición que se mantuvo vigente fue la de una organización reticular que propiciara un encuentro para el intercambio y la reflexión académica desde un diálogo horizontal, sin jerarquías ni representaciones institucionales. En el momento de constitución de la red, los principales eventos sobre comunicación llevaban sellos de asociaciones constituidas y estaban conducidos y centrados en las figuras de profesores destacados e investigadores formados. Esporádicamente, algunas jornadas estudiantiles planteaban una agenda de contraste, pero sin que el eje estuviera puesto en la investigación.
Edición tras edición, las jornadas han generado la posibilidad de encuentro e intercambio entre los investigadores de distintas universidades y otras instituciones que se dedican a temáticas del campo comunicacional. Hasta el momento las jornadas se llevaron a cabo en:

Buenos Aires (1995) - UBA
Olavarría (1996) - UNICEN
Mendoza (1997) - UNCUYO
San Salvador de Jujuy (1999) - UNJu
Paraná (2000) - UNER
Córdoba (2002) - UNC
Roca (2003) - UNComahue
La Plata (2004) - UNLP
Villa María (2005) - UNVM
San Juan (2006) - UNSJ
Mendoza (2007) - UNCuyo
Rosario (2008) - UNR
San Luis (2009) - UNSL
Bernal (2010) - UNQ

Cada jornada trajo como correlato la incorporación de un nuevo grupo de participantes provenientes de la última sede y sus alcances se fueron ampliando territorial y generacionalmente, con la inclusión de nuevos investigadores.
La relación con el marco institucional de la sede que anualmente brinda su espacio para la realización de las jornadas también logró establecer una equilibrada autonomía: a una coparticipación financiera de los gastos y la división de beneficios, le sucedió una independencia económica de la red, que solicita el apoyo logístico y el aval académico pero no acude al financiamiento de la sede.

Recorte de la muestra
Según lo mencionado, este trabajo tomará como matriz de datos aquellas ponencias presentadas en la mesa de trabajo “Teorías y metodologías de la investigación en comunicación” en las Jornadas nacionales de investigadores en comunicación desde el año 2000 hasta el año 2010. La decisión de tomar esta mesa específica del encuentro y dejar excluidas del análisis las demás áreas temáticas dispuestas en cada reunión anual está relacionada con orientar el trabajo en lo estrictamente pertinente a la temática que subyace en el proyecto de investigación de la cátedra de Metodología de la investigación social, es decir, las representaciones y modalidades del hacer científico. Asimismo, el área de interés seleccionada como unidad de análisis a largo de esta indagación diacrónica de 10 años se ha titulado de diversos modos sin perder la rúbrica del trasfondo científico que caracterizó a la mesa de trabajo; sus nombres han sido: Aspectos metodológicos en la investigación en comunicación; Dimensiones teórico-metodológicas de la investigación en comunicación; y Teorías y metodologías de la comunicación. Por otro lado, en el interior del área de interés seleccionada se recortó la muestra en 32 trabajos sobre el total de las ponencias presentadas en el período a partir del interés metodológico y del énfasis en las modalidades del hacer científico de los trabajos presentados.
Los interrogantes que sirvieron de ejes vertebradores de las ponencias seleccionadas fueron:

  • ¿Cuáles son las problemáticas en que se inscriben las investigaciones?
  • ¿Con qué tipos de metodologías se abordan las problemáticas a investigar?
  • ¿Cuáles son los principales autores y conceptos teóricos que pone en juego cada investigación?
  • ¿Sobre qué aspecto de lo social aporta conocimiento la producción de ese material?

Para los fines prácticos del relevamiento, se decidió realizar una matriz de datos que permitiera ordenar la totalidad de los trabajos seleccionados y otorgarles un criterio diacrónico y sincrónico de las problemáticas y representaciones que atañen al campo de la comunicación. Una vez completado el cuadro con las 32 ponencias sistematizadas (unidades de análisis), se optó por hacer hincapié en los aportes (dimensión de análisis), entendida como las temáticas de lo social sobre las que construye conocimiento la producción del material, y clasificar estos aportes sobre la base de seis categorías:

  • Lugar del comunicador-investigador
  • Convergencias de campos conceptuales
  • El debate intradisciplinar
  • La formación en comunicación
  • Acerca de las TICs
  • Los referentes teóricos de la comunicación

A su vez, estas categorías construidas para facilitar el relevamiento y las orientaciones temáticas fueron cruzadas con variables (abajo explicadas) para determinar continuidades y rupturas al interior del campo de la comunicación social:

  • autor/institución
  • año
  • área temática
  • problemáticas,
  • estrategias de abordajes
  • autores de referencia
  • conceptos teóricos

En referencia a esta disposición metodológica, también se decidió contemplar teóricamente la noción de campo conceptualizada por Pierre Bourdieu en el texto Los usos sociales de la ciencia para caracterizar las fuerzas que operan en las representaciones y modalidades del hacer científico en el campo comunicacional. De esta manera, en palabras del autor, “el campo científico, como sistema de relaciones objetivas entre posiciones adquiridas […] es el lugar […] de una lucha competitiva que tiene por desafío específico el monopolio de la autoridad científica, inseparablemente definida como capacidad técnica y como poder social, o, si se prefiere, el monopolio de la competencia científica que es socialmente reconocida a un agente determinado, entendida en el sentido de capacidad de hablar e intervenir legítimamente (es decir, de manera autorizada y con autoridad) en materia de ciencia” (Bourdieu: 1994, p. 12).

Relevamiento y análisis
En lo que respecta a la taxonomía y construcción de las seis categorías de análisis de la muestra seleccionada, cada una sintetiza y generaliza aspectos recurrentes en los trabajos incluidos.

En lo referente a El lugar del comunicador-investigador, confluyen aquellos trabajos que problematizan las determinaciones y valoraciones sociales, los presupuestos científicos y teóricos y la neutralidad de las herramientas de análisis vinculadas con el lugar político y epistemológico del investigador.

En cuanto a las Convergencias de campos conceptuales, se hace mención a las redefiniciones, resemantizaciones, préstamos y conceptualizaciones provenientes de otras disciplinas científicas que convergen en el campo de la comunicación.

Para la categoría El debate intradisciplinar se decidió incluir aquellos trabajos orientados a la reflexión epistemológica, la discusión conceptual por la definición o redefinición del objeto/os de estudio/s y las perspectivas de indagación sobre las relaciones sociales que ponen en juego los análisis comunicacionales.

Con respecto de La formación en comunicación, las ponencias contenidas en este apartado analizan los diseños curriculares de distintos planes de estudio de la carrera en comunicación social y periodismo, problematizan la formación disciplinar de los egresados y redefinen orientaciones teóricas y prácticas para optimizar el perfil del comunicólogo y comunicador.

Acerca de las TICs hace alusión a las reflexiones e impactos de las tecnologías de la información y de la comunicación en los hábitos y subjetividades de los actores sociales.

Por último, Los referentes teóricos de la comunicación es una categoría construida con el sentido de agrupar aquellos trabajos de relecturas, reinterpretaciones y revisiones de los textos fundantes del campo de la comunicación y su actualización bibliográfica.

En lo referente al cruce de estas categorías de investigación con las demás variables contempladas (autor/institución, año, área temática, problemáticas, estrategias de abordajes, autores de referencia, conceptos teóricos), se pueden señalar trayectorias dispares en lo que respecta a las continuidades y rupturas de las representaciones y modalidades del hacer científico al interior del campo de la comunicación social.

Si se tiene en cuenta la categoría El lugar del comunicador-investigador en relación a la variable año, los cinco trabajos realizados en esta perspectiva fueron elaborados en el período 2000-2004 sobre la base de ocho ponencias presentadas. Haciendo la salvedad de que durante el año 2001 —momento de fractura socioeconómica y crisis en el conjunto de la sociedad— las jornadas no se realizaron, es un dato insoslayable el hecho de que el 62,5% de los trabajos presentados problematicen la importancia de las determinaciones y valoraciones sociales, los presupuestos científicos y teóricos, y el lugar político y epistemológico del investigador en comunicación. Asimismo, si se contempla este dato en contrapunto con la variable autor/institución, como establecimientos de pertenencia de las ponencias presentadas (UBA, UNLP; UNRC), se pueden referenciar estas problematizaciones a la luz de contextos signados tanto por los procesos de resistencia y construcción política como por la visibilidad del conflicto social.

En lo concerniente a las Convergencias de campos conceptuales, los seis trabajos presentados desde la variable año, recorren el período 2004-2009 sobre un total de veinticinco ponencias presentadas. Estas redefiniciones y conceptualizaciones provenientes de otras disciplinas no significa, a diferencia de la categoría anterior, una tendencia de indagación, sino innovaciones conceptuales y metodológicas que atraviesan y penetran en el campo comunicacional.
Si se observa la categoría El debate intradisciplinar, las nueve ponencias presentadas en este apartado constituyen la perspectiva con mayor porcentaje de abordaje en la totalidad de los 32 trabajos seleccionados como unidad de análisis. Esta tendencia a la reflexión epistemológica y la discusión conceptual por la redefinición del objeto de estudio recorre la variable año desde el 2004 en adelante y, examinado esta categoría en clave de la variable estrategias de abordajes, se puede apreciar una recurrencia a la revisión de conceptos teóricos y epistemológicos de los textos fundantes del campo.
En cuanto a La formación en comunicación, si se contrapone esta categoría a la variable año, las cinco ponencias que la conforman van desde al 2006 al 2008, sobre la base de los dieciséis presentados en ese período y que constituyen la mitad de los trabajos examinados a lo largo de los 10 años tomados como muestra. Del mismo modo, si esta categoría se tematiza con la variable estrategias de abordajes, se verifica que la modalidad de abordaje de la totalidad de estas producciones está relacionada con los análisis de caso; lo que establece una perspectiva autorreferencial en la reflexión sobre los diseños curriculares y la formación disciplinar de los futuros egresados.

La categoría Acerca de las TICs abarca solamente dos trabajos de los 32 analizados e intenta descubrir los nuevos impactos tecnológicos de las tecnologías de la información y de la comunicación. Sin embargo, deja en claro que es una perspectiva de indagación poco frecuentada para acercarse a las representaciones y modalidades del hacer científico en el campo comunicacional.

Por último, la categoría Los referentes teóricos de la comunicación contiene cinco ponencias que, analizadas desde el cruce de la variable autores de referencia, hacen hincapié en los textos fundantes y coinciden con los autores que vertebraron y dieron contenido al campo comunicacional: Martin Jay; Theodor Adorno, Max Horkheimer, Walter Benjamin, Adolfo Prieto, Jorge Rivera, Jesús Martín Barbero, Jürgen Habermas, Néstor García Canclini, Renato Ortiz, Eliseo Verón.

Conclusiones
Después de este relevamiento y recorrido analítico se puede afirmar que el campo de la comunicación social, desde el área de interés “teorías y metodologías de la investigación en comunicación” en las Jornadas nacionales de investigadores en comunicación en el período 2000-2010, continúa percibiéndose intra e interdisciplinariamente como heterogéneo, abierto y no totalmente legitimado. Sin embargo, la tendencia a la reflexión epistemológica, la discusión conceptual por la definición o redefinición del objeto/os de estudio/s y la disputa sobre las perspectivas de indagación de las relaciones sociales que visibilizan los análisis comunicacionales, ponen en evidencia que el sesgo científicamente reconocido al interior del campo es la reflexión acerca de la cientificidad y legitimidad disciplinar de la comunicación.

Por otro lado, si bien el contexto de crisis 2001 ha dejado huellas socioeconómicas y simbólicas en las modalidades y perspectivas de investigación de los diversos trabajos presentados en los años posteriores —apreciables en la categoría El lugar del comunicador-investigador—, los contenidos producidos para el área de interés en cuestión no parecen dialogar o ser atravesados por el evidente dinamismo que se dio en el ámbito comunicacional a partir de mediados del año 2008 y que tuvo como corolario la sanción de la Ley de servicios de comunicación audiovisual durante el año 2009, quedando al margen del debate: políticas nacionales de comunicación-producción científica, nuevos escenarios comunicacionales-perfiles de egresados e investigadores en comunicación.

Referencias


1.Rivera, Jorge. Comunicación, medios y cultura: líneas de investigación en Argentina. 1986-1996. La Plata: Universidad Nacional de La Plata. Ediciones de Periodismo y Comunicación, 1997, introducción y cap. 1: “Los marcos”. Volver al texto


2
. Emanuelli, Paulina. “¿Instituciones públicas y/o privadas? El lugar de la investigación crítica argentina de la comunicación en los años 2000”. En: Revista Latina de Comunicación Social, nº 20 (ago. 1999). Disponible en línea: http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999eag/61pau.htm (consulta: 1º sep. 2012). Volver al texto


3. Grimson, Alejandro; Varela, Mirta. “Culturas populares, recepción y política: genealogías de los estudios de comunicación y cultura en la Argentina”. En: Mato, Daniel (coord.). Estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en cultura y poder. Caracas: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y CEAP, FACES, Universidad Central de Venezuela, 2002, p. 153-166. Disponible en línea: http://www.globalcult.org.ve/pdf/GrimsonVarela.pdf (consulta: 1º sep. 2012). Volver al texto

4. A los fines del presente trabajo no se realizará un análisis detallado de los debates en torno de las descripciones del comunicador y comunicólogo, solamente se toma como referencia de esta diferencia la definición adoptada por Raúl Trejo Delarbre en su trabajo Comunicólogos y comunicadores: entre la torre de marfil y el torrente mediático (México: UDUAL, 2010): “La comunicología estudia a los medios. La comunicación es el efecto de comunicarse. El comunicólogo observa, analiza, clasifica, pone en contexto y, en la medida de sus aptitudes, explica a los medios de comunicación. El comunicador, se desempeña profesionalmente en tales medios. Los comunicólogos estudian, entre otros asuntos, el quehacer de los comunicadores. La comunicología tiene numerosas vertientes analíticas: el estudio de la comunicación y algunas de sus audiencias; o la comunicación en y desde las organizaciones: o la historia, la  economía, el derecho y la comunicación, etc.” Volver al texto


5.
Información extraída del sitio oficial de la Red Nacional de Investigadores en Comunicación: http://www.redcomunicacion.org (consulta: 1º sep. 2012). Volver al texto

 

Bibliografía
Bourdieu, Pierre. Los usos sociales de la ciencia. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión, 1994 (Claves).

Emanuelli, Paulina. ¿Instituciones públicas y/o privadas? El lugar de la investigación crítica argentina de la comunicación en los años 2000. En: Revista latina de comunicación social, nº 20 (ago. 1999). Disponible en: http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999eag/61pau.htm (consultado: 10 oct. 2012).

Grimson, Alejandro; Varela Mirta. “Culturas populares, recepción y política. Genealogías de los estudios de comunicación y cultura en la Argentina”. En: Daniel Mato (coord.). Estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en cultura y poder. Caracas: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y CEAP, FACES, Universidad Central de Venezuela, 2002.

Mato, Daniel (coord.). Estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en cultura y poder. Caracas: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y CEAP, FACES, Universidad Central de Venezuela, 2002.

Postolsky, Glenn. “Continuidades, desplazamientos y transformaciones en las políticas de comunicación en Argentina”. En: Susana Sel (coord.). Políticas de comunicación en el capitalismo contemporáneo. Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), 2010.

Rivera, Jorge. Comunicación, medios y cultura: líneas de investigación en Argentina. 1986-1996. La Plata: Universidad Nacional de La Plata. Ediciones de Periodismo y Comunicación. 1997.

Williams, Raymond. Marxismo y literatura. Barcelona: Península, 1980.

 

Fuentes
Revista Intersecciones: Número 1 (1995); Número 2 (1998)

Revista Intersecciones en Comunicación: Número 1 (2000); Número 2 (2003), Número 3 (2008); Número 4 (2010); Número 5 (2011)

Entrevista María Teresa Sanseau (directora editorial de Intersecciones en comunicación)
 
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